Otra día más me he despertado pensando en ella
Es imposible quitármela de la cabeza. Mi parte racional se escuda en otros sentimientos para evitar los recuerdos. Además, el deporte ayuda mucho, el cansancio hace que duermas mejor y las endorfinas que segrega el hipotálamo hacen tener una sensación de bienestar transitoria.
Da igual, es imposible que deje de soñar con ella. Siento celos de alguien que seguramente está a su lado, sentimientos que pocas veces sentí. Pero lo que realmente me asusta es la idea de volver a verla o hablar con ella. Seguro que me desmorono.
